Cuando miramos hacia atrás nos damos cuenta de que por el camino que nos ha traído hasta el presente hemos ido dejando amigas insustituibles a las que, implícitamente, juramos amistad eterna. La vida tiene esas cosas: nos hace ir de acá para allá sin miramientos, empurrándonos la cabeza contra el cristal tras el cual está la experiencia que tenemos que aprender.
Quiero agradecer desde aquí la ayuda que me prestaron mis sucesivas ‘mejor amiga’: aquellas a la que, en algún momento, abrumé con mis problemas y quizás dominé sin muchos miramientos. La mejores amigas de mi época se pasaban el día de casa de la una a la de la otra inventando entretenimientos imaginativos o preparando juntas algún examen. Normalmente una escuchaba y la otra hablaba de sus cosas obsesivamente, sin parar. Efectivamente, en mi caso, la que no paraba de darle vueltas a los mismos asuntos una y otra vez era yo, que siempre tuve la suerte de contar con una amiga fiel y paciente que me escuchara con atención. De mi infancia destacaré a Sofía con la que compartí juegos y modas. Nuestra amistad concluyó cuando otras compañeras de clase empezaron a adularla y yo me retiré de la escena para dedicar mis atenciones a Loli B. la forastera que apareció por el colegio en primero de bachillerato con aires de tierras lejanas. Asunta, que vivía en una casa vieja llena de hermanos mayorcísimos, me contaba historias de una pastelera de nombre Feliseta de Alcubierre que vivía en Zaragoza; Rita puso dinamismo a mis últimos coletazos de la infancia. Luego vino Conchi, cuya amistad comenzó tras un viaje de verano, que me introdujo en la adolescencia con los primeros bailes del Club Militar los sábados por la tarde. Sin embargo, mi amiga, Loli C. ha pasado a ser una especie de hermana que siempre está ahí. Hemos pasado toda la vida próximas en una relación de enfados y reencuentros propiciada por la confianza de quien se siente aceptado sin reservas. Ella dice que me conoce ‘como si me hubiera parido’ y yo no pongo en duda sus palabras. Desde que celebró su primera comunión hasta el presente nunca hemos perdido el contacto totalmente. A todas estas amigas han seguido otras que han compartido conmigo algún trecho del camino y a las que, desde aquí, quiero agradecer su inestimable compañía.

Amiga mía, ¡sigo aquí cerca, sin ecos, ja, ja! Y siempre lo estaré, ya lo sabes… Un fuerte abrzo.
Gracias Mónica, lo sé!! -eeeeeeeeeeeeeee. Un beso
Que bonitas aquellas amistades, de niñas, de jóvenes, como disfrutábamos con nuestras amigas, lo recuerdo perfectamente, una que se llama Montse y que nuestras madres ya eran amigas, fué como la hermana que nuca tuve, luego muchas más pero las más importantes fueron Isabel y Mary, con Isabel aun tenemos contactos esporádicos pues me fuí de Barcelona y la pobre Mary a quien yo adoraba fué brutalmente asesinada por eta en el atentado de Hipercor en Barcelona, la recuerdo continuamente, que pena ! Besos querida Alicia, besos muy tristes al recordar a mi amiga del alma.
Ahora tienes que empezar a añadirnos a nosotras, las del otro lado del ordenador.
Cada vez me sorprendo más con l@s canari@s: teneis muchísimas palabras gallegas en vuestro vocabulario. Hoy aparece "empurrar", muchas veces encuentro "millo"…y me encanta.
Es verdad, M Jesús, incluyo a todas las amigas del otro lado del teclado que, aún sin saberlo, han servido de terapia en ciertos momentos… Canarias es una tierra que, aunque no se sepa demasiado, guarda muchas influencias portuguesas… por ejemplo: aquí decimos 'más nada; más nadie…'; también hablamos del 'fechillo' por el cerrojo… y miles de apellidos lusos… Te mando un abrazo
Geni, es curioso como al final cada uno sigue un camino y resulta difícil mantener el contacto con esas maravillosas amigas de la infancia… será que nuestro aprendizaje vital requiere de otras compañías que se adecuen a nuestras necesidades. Siento lo de tu amiga Mary y su trágico final en aquel horror que fue el atentado de Hipercor. Te mando un abrazo
La vida va separando pero siempre queda ese poso de aquellos momentos compartidos…
Lindo post.
Besos y…feliz fin de semana.
Gracias Cornelivs por tu puntual visita, espero que pases un feliz fin de semana… un abrazo
Es justo que se haga un cántico amoroso a quienes han compartido tantas vivencias a nuestro lado. Obviamente cada amistad a su tiempo y en su tiempo. La fidelidad, la nobleza y la honestidad forman parte de ese noble vocablo.
Un abrazo
Cuántas amigas se nos quedan en el camino, o las que considerábamos "mejor amiga", después resultó que no era tanto. Asi es la vida. Y ahora, de mayor, también me pasa lo mismo, sobre todo con compañeras de trabajo. Yo creo que ahora duele más que antes que una amiga deje de ser la mejor… Abrazos
Tanci, la relación de amigas es la de la infancia porque luego surgen otras que van apareciendo, como dices, a su tiempo… entre ellas te incluyo ¡ya lo sabes! Un beso
Ligia, a mí también me da cierta nostalgia mirar hacia atrás y ver que han desaparecido del panorama amigas que fueron imprescindibles… pero supongo que la vida es así: nos une mientras ambas necesitemos el apoyo de una y otra y nos alienta a separarnos cuando llegamos a un cruce en el camino… En cuanto a las compañeras de trabajo: ¡eso es otro cantar!… lo mejor es saber que son compañeras de trabajo mientras no se demuestre lo contrario… ( a veces lo entendemos demasiado tarde… pero si lo hacemos así nos evitaremos un montón de momentos dolorosos). Un beso
Las amigas "para siempre" de la infancia. Pocas veces el camino continúa paralelo a ellas. Las líneas son divergentes, nos trasladamos o se trasladan, adquirimos la personalidad y cada personalidad crece en un sentido. Pero siempre ocuparán aquel lugar que ocuparon, con toda su importancia. Las has retratado muy bien, sinkuenta. Un beso.
Es verdad, Candela, que todas ellas ocupan un lugar en nuestra vida. Cuando nos reunimos las que estudiamos juntas en el colegio durante 12 años sentimos una familiaridad próxima a la que sentimos cuando estamos con nuestros hermanos… ¡es especial! A veces hago algún descubrimiento porque me descubro hablando con alguna de ellas con la que no compartí palabras en la infancia…¡Increíble! Un beso
Estupenda entrada, como siempre, Alicia. Y qué bonita es la palabra "amiga o amigo".
Gracias por estar ahí siempre.
Un abrazo grande y feliz fin de semana.
Conchi
Gracias Conchi por tu comentario, es muy bonito contar con amigas como tú. Un abrazo fuerte
Sentido homenaje le has brindado a las amigas e du vida.
Es cierto algunas quedaron en el camino, en lo personal las recuerdo y añoro…pero es la vida.
Recibe mi afecto de amiga virtual.
PD. no se me actualiza tu blog, sabes porque es???
Papel fundamental el que juegan en nuestras vidas.
Insustituibles, inolvidables e imprescindibles.
Un besote
Gracias por tus palabras en mi blog.
Realmente las amigas forman parte muy importante de nuestras vidas.
Me encanta el homenaje que les haces a todas ellas, seguro que ellas también estarán encantadas de tenerte a ti como amiga.
Un abrazo.
Abu, no sé por qué no se actualiza mi blog… seguro que es alguna tontería que a mí me resulta demasiado complicada de resolver. Espero que estés bien y que te sientas rodeada de amigas… te mando un abrazo
Amig@ mí@, sí, las amigas son fundamentales porque nos devuelven nuestra imagen reflejada en ellas. Te mando un abrazo
Caperucita, me encanta verte de nuevo por aquí… espero que todo vaya bien y ya sabes que este blog es un blog 'amigo'. Recibe un abrazo
Te diré que no tengo gran cantidad de amigas.
Mis AMIGAS se cuentan con los dedos de una mano, eso si tengo mas conocidoamigas, pero no es lo mismo.
Cariños
Alicia, qué suerte tener amigas así, la verdad… Yo no recuerdo ninguna del cole con la que todavía mantenga algún contacto más que esporádico.
Ah, y qué suerte para ellas (¡y para mí!) haberte tenido o tenerte a ti como amiga
Maite, pues sí, todavía seguimos en contacto y entre nosotras hay una familiaridad que nunca acabará…Te agradezco tu amistad y espero saber corresponder como te mereces. Un beso, amiga