A los catorce años nos obligaban a decidir entre Ciencias o Letras. Sin entender bien qué significaba una cosa o la otra, ni intuir la repercusión que aquella decisión tendría en el futuro, nos mirábamos y lo único que concluíamos era que estudiar Letras resultaría más fácil. Por eso, sin más criterio que la facilidad o dificultad de una u otra opción, decidí complicarme la vida eligiendo el camino más duro.
En quinto de bachillerato nuestra profesora de Ciencias Naturales se llamaba Maquita. Recién casada y madre de una niña llamada Leticia, era una mujer de gran envergadura, alta y abultada, a la que le encantaba hablar. Aún recuerdo aquel libro de texto cuya primera lección trataba sobre el Paramecio y la Vorticela que debí aprender bien para impresionar a la nueva profesora antes de que las clases fueran declinando su interés por la biología y se convirtieran en reuniones informales en las que nos relataba toda clase de historias personales impulsada por el continuo cuestonario que desplegábamos para evitar entrar en la materia académica.
En una ocasión, no sé a santo de qué, nos dijo que ella era capaz de saber si una señora iba a tener un niño o una niña. Intrigadas, le preguntamos que cómo lo hacía y respondió que para ello tendría que ver tanto a la madre como al padre. Nunca nos dijo qué era lo que tenía que comprobar ¿sería la virilidad del futuro padre o de la futura madre, o por el contrario la femineidad del pater familias para engendrar una hija? ¿Tal vez mirándolos a los dos podría intuir si A+B eran igual a C o D? Tengo que admitir que el signo de interrogación todavía permanece abierto en mi mente. ¡Gracias a Dios que hoy podemos saber el sexo del bebé con una simple ecografía!

¡Cambiaste el fondo de tu blog! ¡Me gusta mucho!
Dile a Maquita que se me puede decir que me viene a mí
Y sí, no nos despedimos al final pero, afortunadamente, seguimos conectadas por aquí. Qué medio tan increíble para conservar amistades…
Gracias Maite por tu comentario… espero que este curso sea maravilloso y que puedas ayudar a esos niños hispanos necesitados de alguien como tú que les aporte alegría a sus vidas. Te mando un abrazo fuerte fuerte
¡Hombre! qué gusto verte, linda…
Un nuevo look para tu blog.
Espero que estés bien y te dejo un saludo enoooooorme.
Besos, linda.
Natacha.
Hola Natacha, me alegra volver a verte por aquí… Sí, comienza una nueva temporada con nueva cara. Un beso
¡Ali, qué alegría verte aparecer de nuevo por aquí! Y me gusta el nuevo look ¡Que entrañables eran aquellas profes en cuyas clases se hablaba de todo menos de la asignatura en cuestión! ¿verdad? Yo también tuve alguna así…
Bueno guapísima, ¡un abrazo enorme y hasta pronto!
Gracias Mónica por tu comentario siempre tan puntual y positivo. Me alegra que te guste el nuevo look… me pareció adecuado para el tema. Espero que nos veamos pronto. Un beso
Hola Alicia, qué gusto verte, y qué hermoso se ve esto!
Gracias por tu visita, te estaba extrañando, Besitos reina!
Gracias Elsis, me alegra mucho empezar a ver las caras amigas que hace tanto tiempo no veía… te mando un abrazo fuerte, mujer sabia
¡GLUB! Nuevos colores,nuevos recortables, nuevas figuras, nuevas caras, nuevos dibujos para un antiguo seguimiento. ¡Me gusta!. Espero seguir con la misma continuidad tus recuerdos para bien tuyo y para el de muchos. Te estaba esperando…
Un abrazo.
Como se dice ….renovarse es vivir.. buena renovacion!!!!!!!!
Cariños
Tanci, como siempre puntual a la cita con tus amables comentarios. Me alegra que te haya gustado el nuevo look y espero poder redactar algún que otro texto que pueda ser de interés… o, al menos, de ponernos en contacto. Un abrazo fuerte
Gracias Abu, sí, renovarse o morir … pero ¡cómo cuesta romper con los antiguos moldes!!! Un beso, sabia mujer
Hola !!!!!
De nuevo voy a iniciar mis paseos blogueros y desde luego, en tu blog pienso continuar perdiéndome entre lo que nos cuentas y los recuerdos que hacen que vuelvan a mi memoria.
A mi me parece casi irónico pensar en esa decisión que tomé a los 14, opté por ciencias, puesto que la física y química me entusiasmaban, y con el paso de los años ya ves!!! me encanta escribir, y ahora lo pienso fríamente y no sé en qué me basé para decidirme por ciencias en vez de por letras. Serán cosas de la edad digo yo.
Hola Fugaz, yo también hice la misma elección que tú… para terminar estudiando Filología Inglesa!! Por supuesto la inmadurez y la edad influyeron, porque como no tenía ni idea de lo que hacer pensé que siempre sería más fácil pasar de ciencias a letras, como luego resultó… Me alegra verte por aquí y espero que sigamos en contacto. Un abrazo
Aquel año fué el más horrible de mi vida nenita pues mi vocación desde pequeña era medicina y yo era totalmente de letras, nunca he entendido porque para operar a alguien tienes que saber de números,jajajajaja,me torcieron mi carrera totalmente porque claro hice letras, los números siempre han sido algo insuperable para mí, cuando terminé 6 de bachillerato me negué a estudiar una carrera que no me gustara.Celebro verte de nuevo. Un besito muy fuerte. Como tienes la patita, la mano…….
Guauu, que tiempos…! Es verdad, pero a mi me obligaron a elegir a los 16, en 3º de b.u.p. Opté ciencias, fijate que cosas…porque ahora la abogacia es mi medio de vida.
Un abrazo.
Geni, ¡qué difícil era aquella elección!! y qué inconsciente éramos nosotros… podíamos haber hecho una cosa: yo te hubiera regalado mi título de bachillerato de ciencias que no utilicé en mi carrera de Filología Inglesa y tú me podrías haber dado el tuyo… jaja
Hubiera sido un buen acuerdo ¿no crees?
Te mando un beso
Cornelivs, el mundo debe de estar lleno de personas que han elegido erróneamente su destino… ¡ya somos dos!! Un abrazo
14 años son pocos para saber qué futuro nos queríamos forjar. yo me decidí por la Formación Profesional porque necesitaba trabajar de inmediato. De ahí pasé a Ciencias, que estudié mientras trabajaba. Las letras las dejé para leerlas y pensarlas
Un beso
Me gusta como dejaste el blog. Las señoras de antes decían que sabían lo que vendría por la forma en que las embarazadas tenían la barriga, pero nunca había oído que se necesitara ver al "padre", ja, ja.
Un abrazo
Pues hicimos el mismo bachillerato de ciencias… lo único es que yo además de dejar las letras para leerlas y pensarlas, decidí estudiar una carrera de letras…¡cosas que tiene la vida! Un abrazo
Ligia, es verdad que por la forma de la barriga se decía que alguien iba a tener un niño o una niña… pero la profesora aquella nunca nos dijo por qué tenía que ver al padre…por eso me he quedado con la intriga. Un abrazo
Paso a saludarte. Casi casi estuvimos a punto de volver este año a tu isla, pero finalmente por otros motivos cambiamos de idea. Desde luego que si alguna vez voy de nuevo, no dejaré pasar la ocasión para poder conocerte en persona.
Un beso!
Espero que sea verdad y me avises cuando vengas, así podré enseñarte algunas cosas que sólo conocemos los paisanos. Un abrazo
Hola, Alicia!!! Un gusto volverte a leer!
Yo también estudié ciencias en bachillerato y luego un COU mixto para terminar en filología, jaja, aunque lo que más me gustaba eran las matemáticas, fíjate qué cosas!!!
Buenooo, que me alegro mucho que nos sigamos encontrando.
Te mando un fuerte abrazo
Conchi
Conchi, coincidimos… yo estudié ciencias y el cou mixto (física, matemáticas y técnicas gráficas) y empecé arquitectura… y luego me dió la 'locura' y me pasé a filología… Nunca me arrepentí, hasta ahora!! jaja Un beso, amiga
Cuánto tiempo sin que bloguer me dé noticias tuyas…y, de repente me aparecen todas tus entradas desde octubre del año pasado.
Un placer volver a leerte.
María Jesús, he hecho un arreglo en la configuración y ahora por fin los feeds están correctos. Me alegra verte de nuevo por aquí. Un abrazo
Gracias por acommpañarme a brindar!!!
Cariños y buen fin de semana!!!
Querida amiga: hace mucho que no nos encontramos por aquí. Me ha gustado tu tema de hoy, que juyega con aquella fantasía y aquella expectativa de saber el sexo del niño que iba a nacer. Jamás pude ni siquiera suponer el sexo de cada uno de mis hijos; con Mariana olvidamos preguntarlo en la única ecografía que me hicieron ( hace ya 22 años) y con Felipe no se veía el sexo. Tuve una cuñada que sin ecografía ni examen del líquido amniótico, decía cuál iba a ser el sexo de cada uno de sus hijos. Parecía que se hiciera fama de bruja. Yo nunca supe qué iban a ser hasta que nacieron, y me gustó mucho eso.